lunes, 28 de noviembre de 2011

La belleza de un carácter fuerte.



Hace muchos años atrás, nació un niño en Rusia que se veía a sí mismo tan feo que estaba seguro que no habría felicidad para él en la vida. Lamentaba el hecho de poseer una nariz grande, labios gruesos, pequeños ojos grises y grandes manos y pies. Su fealdad lo había afectado tanto que le pidió a Dios que hiciese un milagro y lo transformase e un hombre apuesto. Hizo la promesa que si Dios le concedía eso, él le daría todo lo que poseía ahora y lo que iría a poseer en el futuro.Ese muchacho ruso era León Tolstói, uno de los escritores más famosos del mundo del siglo veinte, renombrado por su gloriosa La Guerra y la Paz.Tolstói admite en una de sus libros que con el correr de los años ha descubierto que la belleza de la apariencia física que una vez persiguió, no era la única belleza de la vida. Por cierto que no era la mejor belleza. En su lugar, Tolstói comenzó a considerar que la belleza de un carácter fuerte era considerada a los ojos de Dios como el bien más apreciado.Actualmente hay muchas personas que gastan enormes sumas de dinero en su apariencia física. El carácter, por el contrario, no es cuestión de dinero ni de apariencia. Es cuestión de hacer lo que está bien sin mirar el dinero y de defender lo justo sin mirar las apariencias.Su carácter se define por lo que es cuando está solo.Proverbios 11:3La integridad de los rectos los guiará.

martes, 22 de noviembre de 2011

Mentir o decir la verdad, qué escoges?



Yo tenia 16 años y estaba viviendo con mis padres en el Instituto que mi abuelo había fundado a 18 millas en las afueras de la ciudad de Durban, en Sudáfrica, en medio de plantaciones de azúcar.

Estábamos bien adentro del país y no teníamos vecinos, así que a mis dos hermanas y a mi siempre nos entusiasmaba el poder ir a la ciudad a visitar amigos o ir al cine.

Un día mi padre me pidió que le llevara a la ciudad para atender una conferencia que duraba el día entero y yo salté a la oportunidad.

Como iba a la ciudad mi madre me dio una lista de cosas del supermercado que necesitaba y como iba a pasar todo el día en la ciudad, mi padre me pidió que me hiciera cargo de algunas cosas pendientes como llevar el auto al taller.

Cuando despedí a mi padre, él me dijo: -Nos vemos aquí a las 5 P.M. y volvemos a la casa juntos.-

Después de muy rápidamente completar todos los encargos, me fui hasta el cine más cercano. Me enfoqué tanto con la película, una película doble de John Wayne que me olvidé del tiempo. Eran las 5:30 P.M. cuando me acordé. Corrí al taller, conseguí el auto y me apuré hasta donde mi padre me estaba esperando. Eran casi las 6 P.M.

Él me preguntó con ansiedad: -¿Por qué llegas tarde?- Me sentía mal por eso y no le podía decir que estaba viendo una película de John Wayne. Entonces le dije que el auto no estaba listo y tuve que esperar. Esto lo dije sin saber que mi padre ya había llamado al taller.

Cuando se dio cuenta que había mentido, me dijo: -Algo no anda bien en la manera que te he criado que no te ha dado la confianza de decirme la verdad. Voy a reflexionar qué es lo que hice mal contigo. Voy a caminar las 18 millas a la casa y pensar sobre esto.-

Así que vestido con su traje y sus zapatos elegantes, empezó a caminar hasta la casa por caminos que ni estaban cementados ni iluminados. No lo podía dejar solo... Así que yo manejé 5 horas y media detrás de él... Viendo a mi padre sufrir la agonía de una mentira estúpida que yo había dicho.

Decidí desde ahí que nunca más iba a mentir, cuenta Arun Gandhi.

Alguien le preguntó una vez al gran Aristóteles:

- "¿Qué se gana con la mentira?".
- "Que no te crean cuando dices la verdad" respondió el filósofo.

Proverbios 13:5
El justo aborrece la palabra de mentira;
Salmos 32:2
Bienaventurado el hombre a quien Dios no culpa de iniquidad, Y en cuyo espíritu no hay engaño.
Salmos 34:13
Guarda tu lengua del mal, Y tus labios de hablar engaño.



cmvida. reflexiones

sábado, 12 de noviembre de 2011

El escultor de la vida



Cierto día un grupo de artistas consideraban un enorme bloque de un muy hermoso mármol de cuatro metros de altura, que por desdicha había sido esculpido por la mano de un escultor torpe. “No se puede sacar nada de esto”, pensaban ellos.Pero cierta mañana un joven eligió un vallado alrededor del bloque abandonado. Durante cuatro años (1501 – 1504) se oyó el ruido de cincel labrando el mármol. Cuando las tablas fueron derribadas, los pobladores del lugar maravillados pudieron contemplar la magnífica estatua del David de Miguel Ángel, que aún hoy es una joya de la ciudad. De un bloque frio y deforme, bajo el cincel del maestro, había brotado una hermosa obra maestra.Son numerosos los que dicen: “He estropeado mi vida. No queda nada de mis esfuerzos y esperanzas”.“¡No desesperes! Dame tu vida atormentada y miserable, dice Jesucristo, yo transformaré para la gloria de Dios”. Si usted abandona su voluntad a la Suya, Él hará algo hermoso con su vida. Quizás empiece por levantar un vallado entre usted y lo que ha amado hasta ahora, lo cual constituye un obstáculo para el trabajo que Él debe hacer.Quizás haga un corte profundo en sus planes y en su corazón, porque quiere reproducir en usted Su propia imagen moral. Él trabaja “Hasta que Cristo sea formado en vosotros” (Ga. 4:19). Sí, el Señor sabe transformar en obra maestra lo que nosotros hemos estropeado.Nosotros barro, y tú el que nos formaste; así que obra de tu mano somos todos nosotros. (Is. 64:8)Somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras. (Ef. 2:10)

viernes, 4 de noviembre de 2011

El Árbol de Manzanas



Hace mucho tiempo existía un enorme árbol de manzanas. Un pequeño niño lo amaba mucho y todos los días jugaba alrededor de él.Trepaba al árbol hasta el tope, comía sus manzanas y tomaba una siesta bajo su sombra. El amaba al árbol y el árbol amaba al niño.Pasó el tiempo y el pequeño niño creció y él nunca mas volvió a jugar alrededor del enorme árbol. Un día el muchacho regreso al árbol y escuchó que el árbol le dijo triste: “Vienes a jugar conmigo?”… pero el muchacho contestó “ya no soy el niño de antes que juega alrededor de enormes árboles” lo que ahora quiero son juguetes y necesito dinero para comprarlos.“Lo siento, dijo el árbol, pero no tengo dinero… pero te sugiero que tomes todas mis manzanas y las vendas, de esta manera tú obtendrás el dinero para tus juguetes, y el muchacho se sintió muy feliz. Tomó todas las manzanas y obtuvo el dinero y el árbol volvió a ser feliz.Pero el muchacho nunca volvió después de obtener el dinero y el árbol volvió a estar triste.Tiempo después, el muchacho regresó y el árbol se puso feliz y le preguntó: “Vienes a jugar conmigo?… “no tengo tiempo para jugar, debo de trabajar para mi familia, necesito una casa para compartir con mi esposa e hijos, puedes ayudarme?… lo siento, pero no tengo una casa, pero… tu puedes cortar mis ramas y construir tu casa”.El joven cortó todas las ramas del árbol y esto hizo feliz nuevamente al árbol, pero el joven nunca más volvió… desde esa vez el árbol volvió a estar triste y solitario.Cierto día de un cálido verano, el hombre regresó y el árbol estaba encantado. ¿vienes a jugar conmigo?… volvió a preguntar el árbol.El hombre contestó: “estoy triste y volviéndome viejo, quiero un bote para navegar y descansar. puedes darme uno?… “el árbol contesto: usa mi tronco para que puedas construir uno y así puedas navegar y ser feliz”. El hombre cortó el tronco y construyó su bote, luego se fue a navegar por un largo tiempo.Finalmente regresó después de mucho tiempo y el árbol le dijo, lo siento mucho, pero ya no tengo nada que darte, ni siquiera manzanas… el hombre replicó: No tengo dientes para morder; ni fuerza para escalar… por ahora ya estoy viejo.Entonces el árbol con lágrimas en sus ojos le dijo: “realmente no puedo darte nada, la única cosa que me queda son mis raíces muertas”. Y el hombre contestó… – yo no necesito mucho ahora, solo un lugar para descansar, estoy tan cansado después de tantos años.Bueno las viejas raíces de un árbol, son el mejor lugar para recostarse y descansar, ven siéntate conmigo y descansa, el hombre se sentó junto al árbol y este feliz y contento sonrió con lágrimas.Esta historia me hacer pensar de cada uno de nosotros, el árbol son Nuestros padres, cuando somos niños, los amamos y jugamos con mamá y papá… cuando crecemos los dejamos, algunos solo regresamos a ellos cuando los necesitamos o estamos en problemas, no importa lo que sea, ellos siempre están ahí para darnos todo lo que puedan y hacernos felices.Tu puedes pensar que el muchacho es cruel contra el árbol, pero es así como algunos hemos tratado a nuestros padres…“Recuerda que si no eres padre, muy probablemente lo seras! aprovecha mientras los tienes a tu lado, no sea que pronto tengas que arrepentirte y no puedas devolver el tiempo.”Éxodo 20:12Honra á tu padre y á tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Señor tu Dios te da.